Luces de bohemia, Ramón María del Valle-Inclán: resumen por escenas

Luces de bohemia es una pieza teatral, obra principal de Ramón del Valle Inclán (1866-1936), publicada en 1920. Esta obra dió inicio al género conocido como esperpento, de hecho es la obra más significativa dentro de dicho género. Dicho género busca representar la realidad de forma distorsionada, para recalcar sus aspectos más denigrantes. De esta forma, en Luces de bohemia se critica la lamentable situación social, cultural y política de la España de la época, retratando la miseria moral de unos personajes que representan finalmente una España oscura y absurda.

RESUMEN

Escena 1

Personajes: Max Estrella, viejo poeta ciego, su mujer Madama Collet, su hija Claudinita, y Don Latino de Hispalis, un miserable borracho amigo de Max.

Max ruega con abatimiento que su mujer Madama Collet le lea de nuevo la carta enviada por el que él llama el Buey Apis, el director del periódico donde trabaja, comunicándole su despido, quizás para asegurarse de que la noticia es verdad. Se ve perdido sin el pobre salario que percibe por sus crónicas. Propone desesperado el suicidio colectivo a su mujer e hija. Su mujer intenta consolarle y darle fuerzas, pero al final, ante sus insistencia, debe leerle la carta. Tocan la puerta y Madama Collet llama a su hija Claudinita para que la abra. Ya siente el olor a alcohol detrás de la puerta. Mientras tanto Max delira, sufre alucinaciones, presa de la desesperación, para caer dormido finalmente. Tras la puerta, aparece Don Latino. Pregunta primero por Max pero después, interpelado por Claudinita y Madama Collet, y ya despierto de nuevo Max, reconoce que solo ha obtenido tres pesetas por los libros que se ha llevado de casa para vender al librero Zatatustra. Don Latino piensa que debería ser el propio Max quien fuera a exigir más dinero. Max acepta la propuesta, aunque su mujer e hija le retienen. Al final desisten, y Max sale con Don Latino. La hija barrunta que acabarán en la taberna.

Escena 2

Personajes principales: Max Estrella,  Don Latino de Hispalis, Zaratustra, el librero al que Max ha malvendido los libros  y Peregrino Gay, un escritor. 

Max entra en la librería con Don Latino, y reclama deshacer el trato con Zaratustra. Este se niega, y además esgrime como excusa que los libros ya están vendidos, mientras disimuladamente y con la complicidad de Don Latino, los lleva a la trastienda. Mientras, Max trata de bandido a Zaratustra y le amenaza. Entra en la librería Don Gay, cuenta a Max y Don Latino que ha estado en Londres. Zaratustra entra y sale de la trastienda. Alguién grita Viva España. Don Gay critica el sentimiento religioso español, y alaba el inglés, austero y desprovisto de toda idolatría. Propone revolucionar el cristianismo. Max le anima en sus propósitos, y critica la miseria del pueblo español, chabacano ante la vida y la muerte y que ha convertido la religión en una estupidez de viejas. Zaratustra entra en la conversación, criticando las marimachos (lesbianas) sufragistas (que reclaman el derecho al voto para las mujeres) inglesas. Don Gay sigue alabando el modo de vida ingles, lo barata que es la vida allí. (Se evidencia pues una crítica social y política al país) Si ha vuelto, como le he echa en cara Zaratustra, es por el sol. Una chica entra y pregunta por el final de un folletín por entregas. Desvelar las novelas es lo que faltaba, según Zaratustra. Don Gay se pone a conversar con Zaratustra. Max y Don Latino van a la taberna de Pica Lagartos.

Escena 3

Max y Don Latino están en la taberna de Pica Lagartos. El chico de la taberna anuncia al entrada de Enriqueta la Pisa Bien, una golfilla. Enriqueta entra con ramos de nardos, para vender. Pero lo primero que hace es pedirle de vuelta a Max un décimo de lotería que su madre le dejó fiado, es decir sin pagar. Pero advertido por el chico de la taberna de que el número tiene premio, le vuelve a pedir el décimo a Enriqueta. Intenta retenerla, la invita, pero al finak de una conversación absurda, Enriqueta pone como excusa que su marido la espera fuera, al que llama Rey de Portugal en sentido irónico. Este entre en la taberna, y su mujer sigue ironizando con el, mientras espera la copa a la que le ha invitado Max. Pica Lagartos, el tabernero, entra en la escena, y empieza a discutir también, dentro de lo absurda y caótica  que es la conversación que se lleva. También se mete en la conversación un borracho. El chico de la taberna entra apresuradamente, diciendo que la gente corre por las calles con motivo de la huelga. Pica Lagartos defiende al partido Acción Ciudadana. Se oyen voces fuera. El tabernero ordena cerrar. Todos salen. Max reclama el décimo, pero Enriqueta ya ha volado. El chico de la taberna le dice a Max que Enriqueta suele ir a la buñoleria Modernista. Van  hacia allá.

Escena 4

en proceso