Resumen: Las inquietudes de Shanti Andía, Pío Baroja

Las inquietudes de Shanti Andía, Pío Baroja (resumen por capítulos)

 

LIBRO PRIMERO: INFANCIA

Capítulo I: Shanti se disculpa

Shanti piensa que la vida de la gente de hoy en día carece de interés. Pero los recuerdos de tiempo atrás le han empujado a ponerlos en papel. Empezó a escribir en El Correo de Lúzaro, el periódico de su pueblo. Pero pronto el periódico se dejo de editar. Animado por su amigo Cincunegui, publica finalmente todas sus memorias. Pero sin pretensión literaria alguna, y con toda humildad.

Capítulo II: El mar antiguo

Shanti reconoce su fama de indiferente y frío, de aṕático y no tener un fin en la vida, que es justo lo contrario a lo que se alaba hoy en dia entre los hombres. El es contemplativo, y sobre todo el mar, siempre diferente y siempre igual. Misterios, y que en su caso, ha moldeado toda su vida. Pero el mar ha cambiado, se ha tecnificado y burocratizado. Antes no se utilizaban instrumentos de navegación sofisiticados y se navegaba por intuición. La variedad de barcos era inmensa.  Al bárbaro mar se lanzaban además bárbaros hombres, dispuestos a todo, al crimen y a la violencia, para volver ricos a casa. Los capitanes eran sabios. Se ha perdido todo el romanticismo.

Capítulo III: Tengo que hablar de mí mismo

Shanti Andía habla de si mismo. Es indolente o apatico, contemplativo, curioso, ávido de novedades, patriota, sobre todo de Lúzaro, su pueblo en la costa vasca. Cuando ha navegado por el mar, ha añorado su pueblo, donde su familia ha vivido desde tiempos antiguos, sobre todo por parte de su madre, los Aguirre, que han sido grandes marinos. Tambien su padre, Damián de Andía, que murió en un naufragio en el canal de la Mancha, cuando el era un niño pequeño y al que no recuerda. Debía ser parecido a él, tranquilo, perezoso y burlón. La abuela materna de Shanti Andía, Celestina de Aguirre, tenía muy mala opinión del padre de Shanti. La razón pribcipal: el haber nacido en Elguea, pueblo limitrofe a Lúzaro y a cuyos habitantes la abuela consideraba mala gente, y por ser el padre de Damián nieto de un quincallero suizo, al que despreciaba. Y es que Celestina vivía muy apegada a la supuesta grandeza de su linaje, nobles e intrépidos marineros. El médico de Lúzaro, examinador de cráneos, dice que es una buena noticia que Shanti haya salido a la familia de su padre, de cara alargada y por tanto inteligente y civilizado, y no a la familia de su madre, de cara redonda, que son por lo general nerviosos, sombríos y fanáticos. Shanti no le hace mucho caso, y es que los jóvenes hoy en día no hacen caso a esas cosas y miran más a lose sentimientos.

Capítulo IV: La casa de mi abuela

Shanti y su madre habitan en una casa en lo alto del pueblo desde donde se divisa todo Lúzaro. La casa está muy expuesta a los embates de temporal. Viven con la Iñure ("iñude" en euskera quiere decir niñera), vieja criada, oscura y sombría, vascoparlante habitual, que ha vivido siempre con la familia. Su hermana es Joshepa Iñaki, serora o sirviente del cura del pueblo.  La abuela vive en una casa del pueblo, de nombre Aguirreche (casa de los Aguirre, del euskera) lugubre pro lujosa al mismo tiempo, caserón de alcurnia. Shanti recuerda el salón como el templo de los Aguirre, especialmente venerado por la abuela. Alli se acumulan objetos de los antepasados: una maqueta de barco colgante, un grabado que representa un naufragio de Blas de Aguirre, padre de la abuela, mas cuadros, instrumentos naúticos,  una pareja de chinitos que se mueven de forma curiosa, y un loro, al que Shanti odia porque no le contesta como contesta a otros cuando le preguntan si está casado.

Capítulo V: La tía Úrsula

Tras un golpe en la rodilla que le provoca una artritis, Shanti Andía pasa una infancia en casa por consejo del médico. Durante su solitaria infancia no tiene más juguetes que los de sus padres, ya rotos. Su tía Úrsula, hermana de la madre, romántica y fantasiosa, a diferencia de la abuela, es la en cargada de su educación. La tía Úrsula guarda gran cantidad de libros con aventuras navales, sobre todo de marinos vascos, que cuenta al pequeño Shanti. Los únicos niños que conoce Shanti son unos primos que vienen en verano de Madrid, pero el preferiría estar con los hijos de los pescadores que corretean en el puerto. Además de los libros, la tía Ürsula posee un tomo manuscrito con la historia de los Aguirre, donde aparecen antepasados que participaron en la conquista de América y otros condecorados por el Rey por conseguir vencer y apresar a peligrosos piratas.

Capítulo VI: Lope de Aguirre, traidor

De entre los antepasados de Shanti Andía, Lope de Aguirre ocupa un lugar especial. Varias veces leyó Shanti en el manuscrito familiar las andanzas de Lope de Aguirre, pero el manuscrito se perdió y solo puede transcribir lo que dice Domigo de Cincunegui en su historia de Lúzaro. Naciso en el siglo XVI, se unió a Pizarro en la conquista de América pero de espíritu sedicioso, traicionó a Pedro De Ursúa en su expedición en busca de El Dorado, le asesinó y con los rebeldes se lanzó al Amazonas y salió al Atlántico, comentiendo pillajes y traiciones con una crueldad desmedida, hasta que rodeado por las tropas de Felipe II, pidió a su soldado que le matara, despues de matar él mismo a su hija antes de que cayera en manos de los soldados fieles al rey. Sus cráneo está expuesto en una iglesia de Venezuela. A pesar de su cureldad, Shanti siente cierta simpatía por su antepasado.

Capítulo VII: El funeral de mi tío Juan

Poco se habla de su tío Juan de Aguirre en casa de Su Shanti. Su madre. tía y abuela evitan mencionarle. A las preguntas por su paradero, Iñure le cuenta finalmente que ha sido pirata y que está preso en Inglaterra. El personaje exalta la imaginación del pequeño Shanti. Finalmente, llega la noticia de un cónsul: el tío Juan ha muerto. Se celebran las exequias en el pueblo, a pesa de que el cuerpo no está presente, en un ambiente oscuro y terrible para el pequeño Shnati. Con todas las mujeres vestidas de estricto luto y desarrollando una ceremonia de gran solemnidad y misterio en la iglesia. El pequeño Shanti se siernte aterrorizado por el ambiente. La Iñure le asegura en cambio que sigue vivo, lo que alimenta su leyenda en el interior del niño.

Otra ceremonia misteriosa que deja huella en Shanti es la Navidad, cuando una mejer apodada la Curriqui, canta villancicos monotonos en el belén montado en Aguirreche. Shanti recuerda también los villancicos de los pastores del monte.

Capítulo VIII: Correrías de chico

Finalmente, el pequeño Shanti tiene que ir a la escuela. El maestro don Hilario odia a todo lo vasco y se empeña en enseñar el correcto castellano a los chicos, que reciben de él frecuentes palizas, de las que se libra Shanti por su precaria salud. No tiene buenos recuerdos de la escuela, sobre todo por el trato recibido, trato que los niños no merecerian en una sociedad verdaderamente civilizada.

Se hace amigo de dos chicos: Jose Mari Realde, de padre valeroso, y Chomin Zelayeta, hijo de artesano de poleas, y de vivo ingenio. Iñure tiene la orden de llevar e ir a buscar a Shanti al colegio, pero Shanti convenze a la madre de que le deje ir solo. Empieza a jugar con los otros niños en el puerto. A veces incluso hace novillos con José Mari y Chomin, y se escapan a la playa y las rocas. Van ampliando su radio de acción y empiezan a frecuentar el monte Izarra, que corona el pueblo. Hay una cueva en su cima, de la que Yurrumendi el fantasioso les cuenta que es la morada de un monstruo de aspecto de dragón (Herensuge). Desde la cima, el acantilado es impresionante. Shanti y sus amigos consiguen bajar por un sendero a las rocas, donde Shanti se maravilla con todo lo que ve, cangrejos, erizos, conchas, ... A veces en cambio, llueve y tiene que quedarse los domingos en la tertulia de las señoras que iban a Aguirreche, la casa de la abuela.

Capítulo IX: Yurrumendi, el fantástico

El muelle de Luzaro, Cay Luce, no ha cambiado tanto. Siguen estando las casas de pescadores con ropa tendida, almacnes, talleres y tabernas donde se reunen los pescadores. Shanti se ha hecho muy amigo de Chomin Zelayeta, y en el taller de su padre, en el muelle, suele encontrar a Yurrumendi, ex piloto de barco que ha trabajo en barcos negreros y piratas e incluso ha estado preso, hombre fornido, que le impresiona con sus narraciones, reales y no tan reales. Les cuenta como el mar a veces se levanta y muestra una sima de perlas que lleva al fondo, como enfrente de Frayburu, en la base de Izarra, hay una cueva con un gigante de ojos rojos, les habla de monstruos que habitan los mares, de buques fantasmas que arruinan barcos, de crueldades de piratas. Suele alternar sus historias con una canción marinera, simepre la misma. Zelayeta y Shanti se conjuran, soñando que correran aventuras cono las de Yurrumendi, y le imitan andando y fumando como él. De mayor, Shanti no dio mayor importancia a esas aventuras pero tanto Yurrumendi como otros marineros se reafirmaban en ellas. Desgraciadamente, el pobre Yurrumendi murió.

Capítulo X: Las indignaciones de Shacu

Recalde, Zelayeta y Shanti ingresan en la escuela de naútica. Gregorio Azurmendi les impasrte matemáticas. En vacaciones, encargan a un carpintero llamdo Caracas, un peuqeño barco de juguete para navegar por el puerto, pero en cuanto lo estrenan se hunde. Para compensarles, Caracas convence a Shacu, un medio tonto que suele ir al taller, para que les deje su bote. Al taller de Caracas también iba un personaje llamado Joshepe Tiñacu., un marinero borracho. Shacu les deja el bote a los niños, siempre pidiendo permiso, pero al final ni permiso ni nada, Shanti y sus amigos cogen el bote cuando les viene en gana, lo que irrita a Shacu. Pero no se mueven más que por el puerto y la ría, donde hay una cueva donde ven un cañon de bronce. Cachalote se llama el bote de Shacu. Finalmente, con Cahcalote se atreven a pasar la barra del puerto.

Capítulo XI: El naufragio del Stella Maris

Shanti y sus amigos antes de llegar a la escuela de naútica, reciben la noticia de que una goleta ha naufragado en el arrecife frente a Frayburu. Se dirigen a la cima del Izarra, para divisar desde allí el rescate. Hace mal tiempo. Zurbelcha comanda la lancha de rescate. Al lado de la goleta, los chicos pierden de vista entre la niebla a los marineros, pero finalmente ven a todos sanos y salvos. Llegan a puero. La goleta tiene de nombre Stella Maris, viene de Bretaña, y han rescatado a dos hombre y a una mujer con un niño en brazos. Zapiain se entiende con ellos, en frances. Dias despues, con buen tiempo, descargan lo que pueden de la goleta y lo desmantelan. Dias despues, encuentren el cadáver carcomido de una marinero entre las rocas.

Capítulo XII: Nuestra gran aventura

A Shanti se le ocurre llegar hasta el Stella Maris, cuando las conidicones lo permitan. Sus amigos aceptan, asobrados eso sí. Un domingo de aparente buen tiempo se dirigen hacia la goleta en el Cachalote. Pasan Frayburu, y consiguen pasar el arrecife junto a la goleta naufragada. Shanti sube por una cuerda al navío, y tras e´l sus amigos. Lo exploran, mientras el embate del mar sacude el destartalado navío. No hay gran cosa: Zelayetra se lleva un devocionario. Al emprendetr la vuelta, ocurre algo.

Capítulo XIII: La gruta del Izarra

Cachalote está hundido por una vía de agua a travñes de un agujero provocado por los golpes contra la roca. Consiguen poner a flote el botey. Recalde tapona la vía de agua como puede. Solamente Rec alde y Shanti se embarcan, ya que es peligroso que suban los tres al malogrado bote. Shanti achica mientra Recalde rema. Luego acercandose a la gruta del Izarra, empieza a remar Shanti. La vía de agua se abre, y Shanti ve cono una salida entrar a la gruta para refugiarse allí. La gruta es impresionante y sobrecogedora, y Recalde pasa un miedo terrible, mientras que Shanti se muestra mñas decicido. No ven como salir de allí hasta que ven una cornisa a la que hechan el ancla hacia arriba, y suben por la cuerda. Entre el terrible estruendo de olas, van subiendo por un camino bordeado por una fila de troncos, al final de cual se vislumbra una luz que sale a la cima de Izarra. Bajan por la playa da las Animas, y alli consiguen la ayuda de dos hombres, uno de ellos extrañado cuando Shanti le dice quien es, que en un pequeño barco rescatan a Zelayeta. Vuelven a Luzaro, y tras contar en casa lo ocurrido, la madre y La Iñure le miran con espanto. Joshe Mari Recalde le mira con otros ojos a partir de ese dia, piensa que es un valiente. Años mñas tarde, Shanti seguirá teniendo pesadillas con aquellas aventura.

LIBRO SEGUNDO: JUVENTUD

Capítulo I: Mis primeros viajes

La aventura de Shanti es sonada en el pueblo, pero la abuela y la madre no le permiten que se envanezca, y le ordenan proseguir sus estudios de naútica bajo el mando de Ciríaco Andonaegui, capitán de fragata, que a su vez fue aprendiz del padre de Shanti. Primero hace un viaje de agregado de Liverpoll a La Habana, en un bergantín, en condiciones penosas, aunque con marineros vascos casi todos. A la vuelta, en Cádiz, se embarca con don Ciriaco en la fragata Bella Vizcaína rumbo a Filipinas, adonde llegan en varios meses, sin contratiempos. En Filipinas, Shanti se muestra exultante por todo lo que ve. La vuelta es más conmplicada, superan tempestades, y llegan a Cádiz. Ingresa de inmediato en le escuela de San Fernando y encuentra pensión en la misma ciudad. De la escuela sale piloto, hará un par de viajes con don Ciriaco y luego se hará él mismo con el mando de la fragata.

Capítulo II: Historia de la Bella Vizcaína

Don Ciriaco lleva a presentar a Shanti Andía a casa de don Matías Cepeda, su socio en la sociedad naviera. Le adelanta que la señora de Cepeda es vasca. LLegan a una suntuosa mansion, y se presenta a doña Hortensia, señora de Cepeda, hablan de sus antepasados y resulta que por un apellido común igual son parientes. Le presenta a su hija Dolorcitas, de 14 o 15 años. Shanti se sirente torpe y turbado. Luego le presentan a Matías Cepeda, que le avisa que en Cádiz le van a tomar el pelo. Visitan la casa, y le invitan en la despedida para todos los dias de fiesta. A la salida don Ciriaco le cuenta que Hortensia es vizcaína, de cerca de Bilbao. En su pueblo conoció a Fermín Menchaca, capitán, que se encaprichó de ella, pero no se quería casar. Al final, antes de la boda, Menchaca se escapó pero dejó embarazada a Hortensia. Pero esta le encontró en Filipinas y le obligó a casarse con ella. Todo esto le cuenta Ciriaco para que sepa como es Hortensia, y como son las mujeres en general. Menchaca, impetuoso y audaz, llegó a Cádiz. Alli conoció a Cepeda, que se habia casado con la dueña de un gran almacén que murió y le dejño una fortuna. Entonces juntos, Menchaca y Cepeda hicieron grandes negocios juntos con los que ganaron millones. Cepeda es el fondo un estúpido, pero logró seducir a Hortensia a pesar de que era feo. Menchaca sospechaba algo y dejó de hablar a su mujer. La sociedad de Menchaca y Cepeda encargó un barcoy cuendo Cepeda fue a buscarlo, encontró que tenñia de nombre La Bellas Vizcaína. Menchaca no pudo soportar tal insinuación, se mortificaba y termino muriendo disparandose accidentalmente en apariencia. Contada toda esta historia, Ciriaco despide a Shanti, animandole a estudiar para que tome el mando en su barco.

Capítulo III: Dolores de vanidad

Shanti se dirige a casa de doña Hortensia. Allí se encuentra con Cepeda, que lo recibe con frialdad y superioridad. Habla con el soltando sarcasmos que lo dejan bloqueado y avergonzado, valiéndose de que no habla castellano con desenvoltura. En el fondo, Cepeda es un imbéccil que solo cuenta anécdotas. No tiene clase, aunque él piense lo contrario por todo el dinero que tiene. Ni siquiere se merece todo ese dinero porque es un vago. Cunado por las tardes Cepeda va al casino, Shanti se queda con Hortensia y Dolorcitas, a las que acaban uniéndose un nutrido grupo de amigas. No hacen otra cosa que halbnar a toda velocidad. Shanti, como vasco, no es así, es más sobrio. A Dolorcitas le encanta provocar celos a Shanti. Está Shanti enamorado? Ni él mismo lo sabe. Pero no le gustan los desdenes de Dolorcitas. Además, es demasiado coqueta. Termina esas tardes saliendo de su casa deprimido y aburrido. Aún así, sigue viéndose con Dolorcitas y pasea con ella por Cádiz, y encuentra en su sobrecogedor paisaje el consuelo a su situación. Caída la tarde, vuelve a San Fernando.

Capítulo IV: La palmera y el pino

Al igual que en un poema alemán, donde un pino del norte desea convertirse en palmera del sur, Shanti no se encuentra a gusto consigo mismo, y por momentos le gustaría convertirse en una andaluz típico, gracioso y bailarín. Hoy en día, detesta esa frivolidad sureña, pero el descontento que abrigaba en Cádiz le llevó a esos pensamientos.

Un día de esos de hastío le llevan a entrar en una taberna. Conoce allñi a un marino holandés con el que se emborracha y hace buenas migas con él. Se encara con un pobre hombre, pero todo es fruto de su amargura.  Finalmente, se despide del holandés esa misma noche, tristemente.

Capítulo V: Nuevas fatigas de amor

Don Ciríaco ya le decía que casi todas las mujeres son variables y orgullosas. Y no tiene duda Shanti de que Dolorcitas pertenece a ese grupo. A la vez que parece amar a Shanti, tiene relaciones con otro hombre, hijo de marqués. Su padrastro Matías Cepeda quiere que se case con el marquesito, para colmar sus aspiraciones aristocráticas, propias de gente mediocre como Cepeda. Así lo cree Shanti y así se lo confirma don Paco, empleado en los almacenes de Cepeda. Y tambien don Ciríaco. Llega a Cádiz el Bella Vizcaína, debe embarcarse Shanti y Dolorcitas le hace promesas de amor, sin duda falsas para Shanti, a pesar que que él sigue visitándola.

Capítulo VI. Grandeza y miseria

Se embarca Shanti para Filipinas y vuelve a Cádiz a los dos años y medio. Dolorcitas ya se ha casado con el marquesito. Doña Hortensia, que parece despreciar a su marido y totalmente emancipada de él, recibe con cariño a Shanti. Pronto volverá a embarcarse, pero antes recibirá una carta con una cita a escondidas de Dolorcitas. En la cita ve a Dolorcitas hermosísima, le dice que es muy desgraciada, que su marido es en realidad el amante de su madre, y que quiere irse con él. Shanti esta desconcertado y la furia del amor vuelve a golpear su corazón. Pero a los pocos días recibe la visita de dos amigos del marquesito, y le comunican que el marquesito le reta a un duelo, sin duda tras tener noticia de sus contactos con Dolorcitas. En el duelo a pistolas, Shanti es herido en el pulmón y el marquesito sale ileso. Dolorcitas se reconcilia con su marido (lo que son las mujeres) y se van A Madrid. Shanti finalmente embarcará como capitán en el Bahía de Cádiz, tras la gestiones de don Ciríaco con doña Hortensia. Tiene 23 años.

Capítulo VII. El paradero de Juan de Aguirre

Shanti estuvo en el funeral de su tío Juan de Aguirre en Lúzaro en su niñez. Hace 20 años de eso, sin embargo un capitán vasco en Filipinas le cuenta que  hace 15 años estaba  vivo. Por otro lado, Un marino que encuentra en el Índico le dice que Juan de Aguirre traficaba con esclavos y que fue apresado y mandado a presidio. Ahora entiende porque su abulea le dio por muerto. Vuelve finalmente a Cádiz tras 5 años de navegar. Tiene 28 años. Por correo sabe que la abuela ha muerto. De allí va a Madrid donde ve por casualidad a Doloctas que lo mira con desdén. Llegado a Lúzaro, va a Aguirreche a mirar en los viejos papeles y ve una foto de su tío Juan de Aguirre mandada por él mismo diez años después del funeral. Así pues, su tío vivía cuando le dieron por muerto.

LIBRO TERCERO: LA VUELTA AL HOGAR

Capítulo I: La herida

En Lúzaro, Shanti observa desde su casa las casas de pueblo, viejas, inmóviles y melancólicas. Todo sigue igual, en contraste con él, que han cambiado. Ha navegado por los mares durante años, ha vivido mucho y rápido, pero en el fondo siente la herida de la tristeza. Es en Lúzaro donde se le acrecenta ese sentimiento, con sus diñas largos, su pequeñez y su monotonía.

Suele caminar por el pueblo y tiene la costumbre de subir al Izarra. Vive al ritmo de las inclemencias del tiempo, sosegadamente, lo cual le tranquiliza, pero tambíen le entristece. La melancolía se adueña de él. Piensa que la vida se escapa, que nada tiene importancia en el remolino de los acontecimientos. Quisiera remontar el vuelo, y no quedarse en tierra cono el pájaro herido.

Capítulo II: Lúzaro y su formación

Aún en su oscuridad, Lúzaro es para Shanti un pueblo pintoresco. El puerto se ha hecho más grande desde que se fue. En la ría se encuentra el siempre industrioso astillero de Shempelar, siempre con sus planos, con el que suele conversar. Suele acudir a la tertulia del relojero Zapiain, donde se discute la formación de Lúzaro: Garmendia el boticario dice que es fruto de la acción erosiva del río que se trago las partes blandas y ha dejado a descubierto Izarra y  Frayburu; Socoa, el cápitan, dice que es resultado de la corriente del Golfo; otro marino dice que los arenales fueron creados por los aportes del viento. Shanti da razón a los tres, y es que él no es absolutista en las opiniones.

Capítulo III: La tertulia de la relojería

La madre de Shanti quiere que se case con una mujer mayor que él, fea, seria y religiosa, de nombre Barbarita.

Shanti opina que las mujeres de Lúzaro son de armas tomar, dulces pero queriendo siempre imponer su voliuntad. Cuenta el caso de Recalde, padre de su amigo el antropólogo, piloto audaz y autoritario, según se lo cuentan en la relojería. Tras una larga navegación volvió a casa y sin más preguntó si había psado algo, le respondieron con una negativa, y luego pregunto por la hora de la cena. A las ocho, le dijeron, tras lo cual replicó que a partir de entonces serñia a las siete. En balde fueron sus vituperios los diñas siguientes. La mujer se impuso finalmente y tuvo que aceptar que la cena fuese a las ocho.

En la relojería casi todos los tertulianos son radicales carlistas, excepto el boticario Garmendia que era liberal. Garmendia defiende con ironía a los que no son cristianos, y lamenta que los vascos sean tan bebedores, ante la reacción furibunda de sus contertulios. El relojero Zapiain da discretamente la razón a Garmendia.

Otro tema de la tertulia son las minas de Izarte, explotadas por Juan Machín, luzarense. Shanti recuerda a Beracoeches, personaje excentrico de Lúzaro, que siempre andaba por Izarte, diciendo que sus montes escondán grandes riquezas. Ontuvo licencia para su explotaciñon. Murió y sus libros en inglés y francés fueron despreciados por el ignorante vicario. Su sobrina se entendió con Juan Machín y formaron una sociedad de minas. Machín se hizo rico, a pesar que de joven era un holgazán. El embarcadero de las minas se encuentra en las playas de las ánimas. Allí todavia se encuentra un caserío de la abuela. Bisusalde, alquilado a un inglés. Shanti de dirige al caserío a renovar el contrato de alquiler.

Capítulo IV: La playa de las Ánimas

La playa de las Ánimas se encuentra tras el monte Izarra y se prolonga hasta los acantilados de Elguea. Es una playa solitaria con un riachuelo que la cruza en su mitad (Sorguin-Erreca). Las dunas formadas por el viento se alzan sobre la playa. En el lado del Izarra hay un faro. El mar es violento en invierno. En verano el espectáculo del color de las aguas y los atardeceres es majestuoso.

Capítulo V: Frayburu

El espectáculo del mar se magnifica en la peña Frayburu: sacudido por el tumultuoso mar, una cueva en su interior crea un remanso de aguas tranquilar con colores preciosos. Pareciera que transcendiera a su esencia y adquiriese vida propia, para incompresión de los humanos. Y ahí se yergue, delante de Izarra, misterioso y fantástico.

Capítulo VI: Bisusalde

Shanti llega a Bisusalde pero no encuentra a nadie. Un hombre de los alrededores le avisa de que llegarán a la tarde porque habían ido a Elguea. Da una vuelta por las casas de los alrededores y entra a una venta donde pregunta por el inglés. La ventera le dice que el inglés da clases de su idioma en Elguea. Va todos los dias. Vive humildemente con su hija adolescente, Mary,  y un criado.

Shanti les espera y cuando les ve llegar sale a su encuentro. El hombre parece enfermo. La hija en cambio es robusta y saludable.  Pero espera a que entren en casa para presentarse. Toca la puerta y le hacen entrar. Shanti se presenta y el capitán inglés le dice que desea quedarse un año más en la casa. Shanti iente que son gente suspicaz y desconfiada, rehuyen la presencia humana, y vuelve a Lúzaro desilusionado.

Capítulo VII: El recado

Una tarde, un chico se acerca a Shanti y le entrega una carta de Mary, la hija del inglés, en la que le dice que su padre le pide que le visite lo antes posible. El criado del inglés le esperará a la salida del pueblo. Cena en casa rapidamente y se dirige al encuentro de Allen, el criado, que le espera con un caballo. Shanti le pregunta acerca del del capitán inglés, pero no le da información. Llegan a Bisusalde y Mary le acomoda en la casa. El capitán tiene unos sesenta años, y es enjuto y con barba blanca. Le dice que él es Juan de Aguirre, su tío, al que daban por muerto y del que celebraron hasta funeral, siendo Shanti niño. Le cuenta a Shanti que ha revelado su identidad por miedo a que se le considere un impostor. Shanti le dice que ya sabía que estaba vivo, por las informaciones del marino vasco del Índico. Le da dos encargos antes de que muera: uno, a un año de su muerte, darle un sobre a Juan Machín, el minero, y dos, cuidar de su hija, es decir la prima de Shanti. Le hace jurar que cumplirá con sus deseos. Se despiden, entre los sollozos de Mary. Vuelve a casa en caballo. Sólo al día siguiente decidirá contarle a su madre lo acaecido. La madre se toma a mal, tanto la aparición de Juan de Aguirre, como las promesas hechas por Shanti.

Capítulo VIII: Urbistondo y su familia

Shanti visita diariamente a su tío, cuya salud va de mal en peor. Mary explica que quiere dar clases de inglés en Elguea en un futuro, pero Shanti le quita la idea de la cabeza, solo van querer ligar con ella. Piensa entonces aprender a coser. La madre de Shanti tiene mala opinión de Mary, pero Shanti la defiende. Shanti conoce a Genoveva (Quenoveva, como la llaman), amaiga de Mary, hija del farero de la playa de las Ánimas y fuerte como Mary. Van al faro y allí son acogidas por ocho niños, todos hermanos de Quenoveva. El farero es Juan Urbistondo, marino audaz, con pierna de palo. Había sido capitán de barcos de vela, y se negó a pilotar con vapor, por lo que le defenestraron. Desarrollaba su oficio de farero con total dedicación. En la despedida, ofrece un lugar en su casa a Mary, para cuando se quede sola. Shanti se lo agradece y se despiden.

Capítulo IX: El devocionario de Allen

Shanti recibe el encargo de una larga navegación. Va a visitar a Quenoveva a escuchar su parecer, porque no quiere dejar a Mary Sola tanto tiempo. Quenoveva dice que hablará con su padre para que por medio de sus contactos le encuentre una navegación más corta. Y así es que le encuentran una navegación más corta, a Liverpool. Escribe a Cádiz diciendo que por enfermedad no puede hacer la navegaciñon, para disgusto de su madre.

Un tiempo mñas tarde, Mary le manda un recado y al llegar a Bisusalde encuentra a su tio muerto. Allí están Mary, Urbistondo, Quenoveva y Allen, el criado. El médico certifica que es Tristán de Ugarte el muerto, en lugar de Juan de Aguirre. Unos días después Allen va a casa de Shanti con un devocionario del fallecido donde en clave aparecen las indicaciones para encontrar un tesoro en Africa. Invita a Shanti a participar con él en la busqueda del tesoro. Shanti declina la invitación y a los pocos dias Allen desaparece del pueblo.

Capítulo X: La cueva de la serpiente

Mary quiere ir a Lúzaro a vivir. Shanti habla con la mujer de Reclade para que la acoja, dado que su madre no quiere tenerla en casa. Se despide de Quenoveva dándole un anillo de oro y regalando juguetes a sus hermanos. Se lleva a Mary hacia Lúzaro por el monte Izarra. Mary está enfadada porque a ella no le ha regalado un anillo, Shanti le dice que ya le regalará uno. De todas formas, Mary sigue triste, añora a supadre e intenta suicidarse lanzándose desde el acantilado, pero Shanti le sujeta en el último momento. En el camino empieza a llover y entran a guarecerse en la cueva de Herensugea, el Dragón en euskera, que ya conoce Shanti de sus andanzas infantiles. Shanti le cuenta la historia de Herensugea y al final Mary le da las gracias por acogerles en su morada. Llegan a Lúzaro.

LIBRO CUARTO: LA URCA HOLANDESA "EL DRAGON"

Capítulo I: El capitán de la "Dama Zuri"

Shanti Andái comienza a trabajar en la ruta Bilbao-Liverpool, pero luego a la Burdeos-Buenos Aires. Echa de menos Lúzaro, echa de menos a Lúzaro. Está enamorado y quiere casrse con ella. la amdre de Shanti sigue sin creerse que Tristán sea su hermano Aguirre, pero comienza a ver con buenos ojos a Mary.

Un día en Burdeos, antes de zarpar, va con un amigo a una tienda de efectos navales del puerto y les atiende un hombre viejo, vasco tambien, de nombre Itchaso. Les pregunta por su pueblo y al decir Shanti Lúzaro, el hombre dice que recuerda a Tristán Ugarte como paisano de ese pueblo y piloto del barco El Dragón. Shanti dice que es sobrino suyo. Quedan a la tarde, Itchaso le quiere contar todo lo que sabe de Ugarte. Antes de empezar, abre una botella de Burdeos y brinda con Shanti.

Capítulo II: Narración de Itchaso: Los dos caminos del marino

Itcaso cuenta que es de Guethary, en la costa vasocfrancesa. De pequeño se embarcó de grumete a Terranova, donde presenció una buena cantidad de naufragios. Volvió a Brest, en Bretaña y una noche conoce a un tipo con el que se emborracha. Al día siguiente se despierta en un barco negrero y le dicen que la víspera se habñia comprometido aunque él no se acuerda de nada. Se resigna y elige seguir en el barco, no sabe todavía si será el buen camino o el mal camino el que ha elegido, uno  de los dos será porque solo exiten esos dos. El barco es moderno y de gran calidad, una urca holandesa, de nombre El Dragón. Describe el barco con todo lujo de detalles.

Capítulo III: El capitán Zaldumbide

El capitán del barco negrero se llam Zaldumbide. Es vasco, y por tanto Itchaso le inspira confianza y le da un lugar privilegiado en el barco. Zaldumbide es viejo, muy religioso y muy estricto en el mando. Es de la antigua usanza, prefiere la navegación tradicional  a la moderna. Tiene una mona de mascota, Marizancos. El pilota es un danés, Franz Nissen. Y luego estaba el doctor Cornelius. El capitán tiene blindadas sus dependencias por temor a motines, y es que desconfñia de la tripulación en la que hay hombres de muchas naciones diferentes. Solo tiene confianza en sus subordinados inmediatos y en los vascos, que duermen también cerca de su camarote. Además les alimenta mejor a ellos. Zaldumbide es además a avaro y cruel. Escamotea las ganancias a la tripulación y solo busca acumular su fortuna. Muestra de su cureldad, un dñia recogieron un naúfrago y ordenó atarlo y tirarlo al mar otra vez. Una vez dos policias subieron al barco, buscando la carga de esclavos, y ordenó su ejecución al negro Demostenes y al malayo Chim.

Capítulo IV: De otras personas distinguidas que formaban la tripulación del El Dragon

EN PROGRESO

Lugares, personajes y más en la novela 

  • Lúzaro, pueblo natal de Shanti Andía y cuna de sus antepasados. Es un pueblo ficcional, no existe en la realidad, pero según palabras del propio Baroja, se inspiro en un pueblo del occidente guipuzcoano, Deba o Mutriku, para dibujar su visión de Lúzaro.
  • Elguea, pueblo limítrofe a Lúzaro. La abuela de Shanti considera mala gente a los habitantes de Elguea.
  • Aguirreche, "casa de Aguirre" en euskera, casa de la abuela.
  • Izarra, monte que corona Lúzaro.
  • Frayburu, islote al frente del monte Izarra.
  • Cachalote, bote en el que Shanti y sus amigos de niñez van al Stella Maris, donde viven una aventura.
  • Matías Cepeda, padrastro de Dolorcitas.
  • Don Ciríaco, capitán del Bella Vizcaína y mentor de Shanti.
  • Doña Hortensia, madre de Dolorcitas.
  • Bisusalde, caserío donde encontrará a Juan de Aguirre, su tío, cerca de la playa de las Ánimas.
  • Juan de Aguirre, tio de Shanti por parte de madre. Marino aventurero, le dan por muerto siendo niño Shanti, pero reaparece en el pueblo con el nombre Tristán de Ugarte hasta que confiesa a Shanti su verdadera personalidad. Muere en Lúzaro, dejnado a su hija Mary al cuidado de Shanti.